Primero redefinir qué es marketing

El marketing es una palabra de origen empresarial que está muy presente en las conversaciones habituales. Las técnicas que se emplean y la nomenclatura alcanzan muchas veces el lenguaje común. Sin embargo, se da con frecuencia una confusión entre esta actividad y la publicidad o la la gestión de ventas. En realidad es mucho más que todo eso y éstas últimas son laa consecuencias de los procesos que integra, la materialización de sus estrategias. Se dice que un buen marketing se realiza para facilitar una buena venta. Es la filosofía que debe mantener una empresa para orientar sus planes de acción. El fin último es intercambiar bienes y servicios en el mercado, toda idea o actuación concebida para esa labor la podemos llamar marketing. Como es una actividad nuclear de la actividad empresarial los conceptos con los que relaciona están muy asentados. El producto, el precio, la distribución, la promoción es lo que se admite académicamente con focos de su mayor interés. Las nuevas tendencias integran también el estudio de las personas y los procesos involucrados en el trabajo desarrollado por la empresa.

El estudio del marcado y el público objetivo

Para llevar con éxito un servicio un producto al mercado es necesario un profundo estudio del sector productivo en el que se sitúe. Aún en el caso de una empresa ya asentada y con experiencia debe actualizar profesionalmente los datos que dispone. El desconocimiento de algún detalle tiene a menudo consecuencias que desvirtúan el trabajo realizado en otras áreas de la empresa. Nunca como ahora ha sido tan importante la información fiable y actualizada para el mundo empresarial. Los cambios acelerados que las nuevas tecnologías producen en todos los sectores productivos no permiten las equivocaciones. Después de este conocimiento sectorial es necesario saber a quién nos dirigimos con nuestras ofertas y propuestas. Es decir, debemos conocer a nuestro público objetivo. La importancia de este punto es hoy más vital que nunca. Los nuevos canales de comercialización por medio del e-commerce o comercio electrónico permiten una mayor segmentación. Conocer perfectamente a quien nos dirigimos evitará emprender estrategias genéricas e ineficientes.

Las metodologías ágiles de las startups

Para eliminar el riesgo que supone lanzar un producto o servicio sobre el que desconocemos la reacción del cliente debemos implicarnos en un acercamiento temprano a sus opiniones. Cuanto más haya sido testado el servicio o producto con el cliente antes de tener el servicio o producto en fase de comercialización menor va a ser el gasto de producción y la incertidumbre de su aceptación en el mercado. Este es el motivo de la proliferación de servicios en internet en fase beta. Hasta monstruos empresariales como google lo usa con asiduidad para definir y dar satisfacción a las necesidades que pretende cubrir. Los éxitos repetidos de este tipo de empresas indican que es una estrategia correcta, avalada por los resultados. Cada empresa define en su plan de marketing los valores de innovación que deberán ser objeto de demanda por los clientes. Y de ahí debe partir toda la actividad para asegurar la eficacia de cualquier iniciativa emprendedora.